Maltrato animal y violencia familiar: el link ineludible

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La experta en violencia contra los animales habló con El Reportero Animal sobre el nexo entre maltrato animal y violencia familiar. 

 

El pasado mes de junio se realizó en Medellín, Colombia, el Primer Congreso Internacional de Medicina Forense Veterinaria y Criminalística. Este evento, sin precedentes en Colombia, reunió a expertos internacionales de la talla de Núria Querol Viñas, Directora del Observatorio de Violencia hacia los Animales.

 

Ella, al lado de otros expertos de la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos de la Ciudad de Medellín, presentaron sendas ponencias enfocadas en violencia familiar y maltrato animal.

 

El Reportero Animal (ERA) entrevistó en exclusiva a Núria Querol Viñas (NQV), quién además de ser directora del Observatorio de Violencia hacia los Animales es médica bióloga y criminóloga, trabaja en la Comisión Nacional de la Prevención de la Violencia Machista en España, es Asesora en Violencia de la NSA (National Security Agency) y miembro de la comisión de trabajo del Uniform Crime Report del FBI en el área de maltrato animal.

 

ERA: ¿Cómo se define el maltrato animal en el contexto de la violencia familiar?

 

NQV: “Hay varios conceptos que debemos integrar tanto en la práctica clínica como en la política pública y es que los animales son miembros de la familia. Desde el momento en que los animales son considerados miembros de la familia esto va a suponer que en las dinámicas de violencia familiar los animales van a tener un papel muy importarte cuando hay situaciones de violencia: especialmente vemos que se va a utilizar a los animales para hacer daño a las mujeres y a los hijos. También hemos detectados que en parejas del mismo sexo se utiliza a los animales para ejercer este tipo de maltrato, igualmente se utilizan en violencias de mujer hacia hombre aunque en menor proporción.

 

Finalmente, el animal es esa moneda de cambio que se utiliza para hacer daño al otro.”

 

ERA: ¿Qué papel juegan los animales además de ser usados para ejecutar violencia contra otro?

 

NQV: “Al ser reconocidos como miembros de la familia también son fuente de afecto y cariño. Hemos visto que para las víctimas son una fuente de apoyo emocional muy importante. Y en este sentido es fundamental que por ejemplo cuando elaboremos los planes de seguridad para las mujeres que se encuentran en situación de alto riesgo y que deben ingresar urgentemente por ejemplo en centros de acogida tengamos en cuenta que estos animales son miembros de su familia y que estas mujeres muchas veces se niegan a ir a estas casas de acogida si sus animales no están a salvo, es decir, que tenemos que también tener en cuenta este aspecto. Evidentemente nunca se nos ocurriría ingresar a una mujer a una casa de acogida sin sus hijos y dejar a los hijos a merced del maltratador. Pues tenemos que incorporar ya el concepto del animal como parte de la familia. También es algo victimizante para la mujer sino se asegura esa integridad física y psicológica del animal.

 

ERA: ¿Cómo resolver entonces esta situación de integridad para la víctima y para el animal?

 

NQV: “Lo ideal sería, como sucede en EE.UU., y como estamos empezando a trabajar en España, que en las casas de acogida pudieran convivir las mujeres con sus animales. De este mismo modo hay que trabajar mucho el tema de personas sin hogar porque al fin y al cabo es lo mismo, son personas en situación de vulnerabilidad que necesitan ese otro miembro de la familia para sentirse más felices y para no sentirse tan victimizados. Entonces no olvidemos también el colectivo sin hogar que debemos acordarnos que además son personas en una especial situación de vulnerabilidad: se calcula que un 48% de personas sin hogar sufre agresiones incluída la muerte con lo cual también son colectivos olvidados y que también podemos trabajar mucho por ellos.

 

ERA: ¿Cómo recomiendas a los medios de comunicación hacer la cobertura de casos de violencia familiar donde hay animales involucrados? Tenemos múltiples casos a diario que involucran los conocidos como PPP.

 

NQV: Lo primero es aclarar que el concepto de razas potencialmente peligrosas no tiene ninguna base científica. De hecho, cuando se hicieron las leyes no se consultó a los expertos, fueron unas leyes basadas en presiones políticas pero nunca en ciencia. Cuando estudiamos por ejemplo los incidentes de mordeduras causados por diferentes razas, los Pitbull no son los que más muerden, muerden más otros tipos de raza que nunca esperaríamos. Lógicamente por su envergadura, una mordedura de Pitbull es diferente de la mordedura de un Chihuahua que también muerden más que los Pitbull. El problema está en la tenencia responsable, los animales no son los responsables sino que son sus custodios humanos, sus propietarios. Una parte muy importante es el papel de los medios de comunicación de no lanzar noticias alarmistas y siempre lo que aconsejamos en este caso es que haya un perito veterinario y un etólogo que analice la situación como ha empezado a hacerse en EEUU. Que se analice cómo se ha producido la mordedura, el incidente o por desgracia si fuera el caso, la muerte. Lo más fácil es decir: “el perro se ha vuelto loco, el perro es un asesino” pero esta no es la solución.

 

Para poder solucionar los problemas hay que entenderlos, por eso es fundamental contar con la ayuda de expertos: en este caso son fundamentales los veterinarios y los etólogos.

 

 

ERA: ¿Cuál es el papel de las autoridades?

 

NQV: Aquí sí que tiene que haber un control muy estricto en cómo se conceden las licencias para tener este tipo de perros. Hacer continuamente controles porque además ya sabemos que se utilizan para peleas y evidentemente las personas que utilizan estos animales para peleas no los van a registrar en el censo, ni vacunas y lo van a hacer totalmente encubierto.  El trabajo policial aquí es intentar destapar todo este mercado y esta venta ilegal que existe en estos perros de raza, parte muy importante es la administración y tiene que realmente involucrarse porque si no actuamos así estamos poniendo etiquetas y estamos poniendo una alarma social totalmente injusta. Injusta también hacia los propietarios que son responsables con sus Pitbull que son simplemente perros igual que los Rottweiler que se utilizaban como perros de pastoreo, o sea que su instinto es de protección. Los humanos hemos pervertido este instinto que ellos tienen de protección, con lo cual una parte fundamental de todo esto es que la administración se tiene que comprometer y revisar a los responsables que también tienen que rendir cuentas.

 

Sobre el Observatorio de Violencia hacia los Animales y el Link

Hay evidencia creciente de la asociación entre el maltrato a los animales y la violencia interpersonal. Las investigaciones han demostrado que:

• Las situaciones de menores testigos de violencia o que participan de actos de maltrato a animales son un indicador de riesgo para desarrollar comportamiento agresivo y anti-social, así como un predictor de violencia interpersonal.

• Los maltratadores a menudo matan o maltratan a los animales para causar miedo y ejercer chantaje emocional a las víctimas de violencia familiar. El maltrato a animales severo por negligencia, especialmente el Síndrome de Noé, a menudo indica la vulnerabilidad de personas mayores y la necesidad de intervención de Servicios Sociales y ayuda psicológica.

Llamamos “El Link” a las áreas en que interseccionan el maltrato a animales, el maltrato a menores, el maltrato a mayores, la violencia de pareja, el bullying y la violencia filio-parental. El vínculo humano-animal hace que el maltrato a animales no sea un hecho aislado: se trata de una forma de violencia familiar y una señal de alarma de otros comportamientos violentos.

No todos los menores que maltratan animales se convierten en adultos violentos, ni todos los adultos que maltratan animales son violentos con otros miembros de la familia; pero los profesionales que incluyen preguntas sobre bienestar animal en sus valoraciones e investigaciones, pueden determinar patrones de violencia y factores de riesgo para la seguridad de los miembros de la familia y la comunidad.

El maltrato a animales rara vez ocurre de manera aislada, suele ser “la punta del iceberg” y supone una oportunidad para los Servicios Sociales y los Cuerpos Policiales para una intervención precoz. La actitud de “sólo es un animal” está siendo reemplazada por un nuevo razonamiento “si está maltratando a un animal, alguien en el hogar o el vecindario también puede estar en peligro”.

El Link incluye muchos aspectos de la prevención de la violencia. Con esta aproximación, las instituciones que ayudan a personas y animales pueden establecer vínculos multidisciplinares mediante estrategias de intervención efectivas para romper los ciclos de violencia y proteger a todos los miembros vulnerables de la sociedad. Tomado de: http://obsviolenciaanimal.org/

 

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